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COMUNICADO DE PRENSA |
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La Federación Argentina de Vuelo Libre (FAVL) lamenta profundamente los accidentes fatales ocurridos.
Si bien el parapente y el ala delta son deporte de riesgo, dicho riesgo puede minimizarse a través de su práctica responsable y a conciencia, con la adecuada formación de nuevos pilotos, con el análisis de accidentes y la difusión del conocimiento.
Si bien los accidentes fatales generan una lógica repercusión en los medios de comunicación, cabe notar que el índice de fatalidades en la Argentina es relativamente bajo y comparable a los que se registran en Europa. La FAVL tiene como uno de sus objetivos primordiales la práctica segura del deporte. La Federación viene desarrollando una constante tarea de concientización de los pilotos, de nivelación de conocimientos de instructores, de definición de estándares de formación respetando las recomendaciones de la Federación Aeronáutica Internacional (FAI), de supervisión de la seguridad en competencias y muchos otros aspectos.
El vuelo libre es una actividad que debe respetar las reglas de tránsito, áreas restringidas y demás disposiciones legales. Sin embargo, al igual que sucede en casi todo el mundo, la normativa aeronáutica considera que los parapentes y alas delta no son aeronaves y sus pilotos no son tripulaciones aéreas. Por lo tanto no se requieren matrículas para el equipamiento ni licencias habilitantes para los pilotos. No obstante ello, la FAVL ha desarrollado una serie de reglamentos para ordenar los distintos aspectos de la actividad (basados en criterios de la FAI) y administra un esquema de licencias de 5 niveles, cada uno con exigencias claramente definidas. Si bien no son licencias habilitantes, el respeto de los estándares establecidos para su otorgamiento las convierten en un aval válido respecto de las cualidades del piloto. Así existen licencias Básicas, Intermedias, Avanzadas, de Biplaza y de Instructor. Dichas licencias son reconocidas y aceptadas en otros países, por ejemplo de Europa. Las licencias deben renovarse cada año.
La FAVL ha iniciado un trabajo junto con la ANAC tendiente a formalizar la actividad, tanto en lo que refiere al uso del espacio aéreo como a la inclusión de normas específicas dentro del futuro Código Aeronáutico, actualmente en desarrollo.
La FAVL establece criterios de seguridad y luego los clubes asociados, que administran los distintos sitios de vuelo, se ocupan de fiscalizar su cumplimiento. Así, por ejemplo, es requisito volar con paracaídas de emergencia, radio, casco y botas.
En cuanto al seguro, no está disponible actualmente ninguna oferta aunque la FAVL viene negociando con dos compañías una cobertura para accidentes tanto en monoplaza como en biplaza y espera poder anunciarlas en el corto plazo.
Con respecto al equipamiento, los componentes principales del mismo (vela, silla, paracaídas) son homologados en institutos independientes europeos de acuerdo a las normas EN, que son aceptadas mundialmente. En la Argentina existen talleres que están reconocidos por la FAVL, en virtud de su amplia experiencia y conocimientos, para realizar la revisión de los equipos de vuelo. Dicha revisión es exigida para obtener y renovar la licencia biplaza que otorga la FAVL.
Existen en la FAVL proyectos para mejorar más aún la seguridad del deporte, cuya implementación no ha podido realizarse por falta de medios. Cabe aclarar que el sector no ha recibido nunca subsidio ni apoyo alguno del estado. |
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